Divine Geometry (Michel Sama) 2013

Entre sus muchas virtudes, Chuang Tzu tenía la de ser un gran dibujante. El rey le pidió que le dibujara un cangrejo. Chuang Tzu respondió que necesitaba cinco años y una casa con doce servidores. Pasaron cinco años y el dibujo aún no estaba empezado.

“Necesito cinco años más”, dijo Chuang Tzu. El rey se los concedió.

Transcurridos los diez años, Chuang Tzu tomó el pincel y en un instante, con un solo gesto, dibujó un cangrejo, el cangrejo más perfecto que nunca se había visto.